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Un reset a la autopercepción: "Entre placas madres y formateos, una vida".


Tijeral, Región de la Araucanía

Porque todo tiene un antes y también un después, les recuerdo la importancia de no olvidar de dónde somos y en qué momento iniciamos el viaje de nuestra vida personal y laboral, con plena conciencia sobre el punto de partida y el tramo en el que nos encontramos. En mi caso, nací en la ciudad de Angol (1987) pero la mayor parte de mi crianza se dio en el pueblito rural de Tijeral (ambas locaciones ubicadas en la Región de la Araucanía). 

La ciudad de la Unión, Renaico y Valdivia fueron otras localidades en donde parte de mi experiencia quedó plasmada. Con los años conocí también muchas otras ciudades de mi país y con ello maduré y aprendí a amar mi nación, siendo consciente que el apego y el sentido de pertenencia a tu tierra y su historia dependen mucho de un Estado sano y un Gobierno honesto que impulse y ayude a sus ciudadanos a conocer su territorio, valorarlo y protegerlo.

El ciudadano chileno promedio al año 2023, ha perdido interés en su país (no lo valora), olvidó su historia y desconoce la gran riqueza que Chile oculta sobre sus tierras, debajo de ellas y a lo largo y ancho de sus costas. Sinceramente, creo con convicción que ya desde hace varios gobiernos (malos administradores del Estado) a nuestros ciudadanos se los ha idiotizado con una educación mediocre, medios de comunicación viciados, modas y formas de vida extranjeras cuestionables y esa eterna lucha de clases que en lo económico, político y social debe existir (para la élite política) con el fin de alimentar aquel "control de masas" que nadie quiere ver o del cual nadie desee hablar a estas alturas del partido.


El conocimiento y la experiencia generalmente tienen un inicio torpe y su andar se lleva a cuestas con altos y bajos, por cierto, es una cursilería indicar que de la ignorancia y los errores se aprende, pero aquello sólo cuenta cuando decidimos hacerlo con plena conciencia. En mi caso personal, mi interés por la tecnología y la informática comienza a los trece años en la ciudad de Valdivia y no es hasta los dieciocho que decido utilizar todo lo aprendido para enfocarlo a un plano más formal y con lo cual, busqué quitarle aquel apellido de "hobby", "pololitos" y "maldades" a todo lo que realizaba en términos computacionales por aquel entonces.

Demás está decir que mi afición por la informática es a día de hoy una pasión y realización personal en el área de soporte computacional. Es así, que mi proyecto independiente RESETEANDO ® pasó a formar parte de mi vida laboral cuando decidí que era tiempo de entregarle un nombre, figura y forma a tantos años de sacrificio independiente anteriores. Estaba pendiente el dar aires de "formalidad" a aquel espacio en el cual podía desenvolverme sin ataduras y desde el año 2017 a la fecha, disfrutar de esta actividad independiente es un pequeño gusto y alegría, tomando en cuenta las dificultades de la vida actual. 


Dado que mis orígenes son sencillos y la motivación por el aprendizaje autodidacta fue un tesoro que se me heredó de familia. Sólo puedo indicarles que a día de hoy mi espíritu y valores se mantienen fieles a las raíces que soportan la actual estructura cognitiva, moral y social con la que me muevo. Permitiéndome no tan solo en lo laboral, discernir sobre los caminos que he transitado y los que aún tengo por delante sin mayores datos de su estado o dificultad de recorrido, con la constante de no ser temeroso en extremo a lo nuevo, pero sí respetar lo que desconozco. Por lo demás, nadie es adivino o perfecto para inferir con certeza si el siguiente peldaño de la vida está o no en buenas condiciones para soportar la marcha; aquella obscenidad de atribuirnos más de lo que somos y siempre creer conocer el resultado de las cosas, son elementos cancerígenos que muchas veces corrompen y afectan el alma.

Pavonearnos y jactarnos de nuestros conocimientos de forma tóxica y burlesca (inmadurez), es algo que se debe aprender a controlar en algún punto de la vida. Si lo anterior se manifiesta, importante es que sea de carácter pasajero porque el apego, la materialidad y vanidad que depositamos sobre las cosas debe estar siempre en segundo plano.
En términos sociales, es el individuo el que debiese interesar (valores e ideales) y no el cúmulo de añadidos superfluos que le revisten (vestimenta, bienes, etc). Lo anterior, es un precepto de vida que necesariamente debe ser inculcado por la familia y cultivado por los sistemas de educación imperantes (proyectos de gobierno) dado que el proceso valórico requiere de un largo camino de comprensión e interiorización por parte de la juventud; la extinta educación cívica trataba muchos puntos de importancia para el bien común tanto en la vida individual como la colectiva de nuestra nación y sin educación cívica, en la actualidad, sólo tenemos corderos camino a la auto aniquilación o al matadero y yo me niego rotundamente a que esto se transforme en una constante.


Junto con aceptar que en nuestro sendero vivencial siempre habrá alguien o "algo" mucho más capacitado en lo teórico y lo práctico y que nuestros conocimientos y destrezas podrían llegar a ser superados en algún momento. Vale la pena sentarnos junto al Sr. tiempo o a Dios y comprender de manera profunda y positiva nuestros límites y debilidades (a veces no es fácil aceptarlo), buscando superar barreras de autocrítica que muchos erróneamente nos imponemos y nos tornan incapaces de comprender el mundo del cooperativismo o las alianzas estratégicas (dejar la competencia de lado) y saber reconocer y valorar positivamente las destrezas de terceros, buscando la manera de fortalecernos en tiempos complejos con ayuda de otros actores y sortear situaciones que superan nuestra capacidad personal e intelectual.

La chispa y el gusto por el autoaprendizaje y las computadoras (también fuertes ideales) los recibo de mi padre y gracias a él (enorme esfuerzo económico) es que tengo contacto directo y permanente con mi primera computadora y Windows 98. Así pues, Linux Mandrake y otras distribuciones Linux se convirtieron en verdaderos desafíos de implementación.

Se dice que la curiosidad siempre mata al gato y muchas veces las fallas del equipo de mi padre se debían a mis incursiones prácticas en hardware y software que yo realizaba (también por parte de él). La finalidad de todo este proceso práctico, buscaba el entendimiento de ciertos procesos y aplicar de manera directa lo que aprendía de revistas informáticas y pequeños libros con los que contaba mi papá. En concordancia con lo anterior, creo que la experiencia educativa que viví fuera de las aulas se convirtió en la base de una costumbre adquirida que impulsó mi curiosidad en términos analíticos e indudablemente, se fusionó con lo práctico y experimental sobre  multiplicidad de situaciones hasta hoy.

No quiero que esto parezca un sermón ni mucho menos, pero considero que aprender de esta forma me ayudó mucho y le facilitaría la vida a otros niños y jóvenes. Creo por lo demás que se debe tomar con seriedad la frase del "aprender haciendo" sobre todo el  Gobierno de turno, ya que tiene mucha ingerencia y responsabilidad en este asunto. Por ello, importante es destinar todos los recursos posibles (
nuestros impuestos) al conocimiento colectivo, apuntando a una educación moderna y adaptativa que forje por consecuencia mentes críticas.


Lo empírico, lo práctico y autodidacta comenzaron a moldear mi forma de aprender y "hacer las cosas" conforme pasó el tiempo y confluyeron en un proceso primigenio, rudimentario e inocente que me llevó por variedad de caminos, formas y técnicas que indudablemente me obligaron a fijar referencia en otras personas. El resultado de esto último fue acceder a mayor conocimiento proveniente tanto de buenas como malas  fuentes y elementos (comunidades y usuarios) a los que aún recuerdo con el paso de los años y los respeto, porque no puedo darme el lujo de olvidar lo que soy y cómo inicié en esta faceta de mi vida.

Dado que el autodidacta trabaja mayormente en soledad, el difícil proceso de búsqueda de la información recae exclusivamente en su criterio personal y la capacidad que posea para indexar, depurar y llevar a proceso fino de curación aquellos datos. En efecto, cuando eres demasiado joven, el deambular física o digitalmente en búsqueda de respuestas no necesariamente te lleva a las fuentes exactas y en un ambiente educativo guiado, ocurre que la calidad del docente (tanto en lo personal como profesional) debe ser intachable, para que esta búsqueda de conocimientos sea experimentada de buena manera por las mentes más jóvenes bajo su cuidado.

Decir que los años de aprendizaje te entregan cierta experiencia es algo palpable y efectivo, pero yo no puedo dejar de pensar que dicha experiencia me hizo pagar un precio, el proceso implícito no fue "color de rosas" en todo momento y es que en la vida no siempre se puede obtener todo y de la manera que lo planeamos (control sobre el tiempo) sin ceder algo. Vamos a obtener por lo demás algo preciado y que anhelamos a cambio de tener que sacrificar otras cosas (experiencias, amistades, oportunidades, etc). 

El aprendizaje que compone intrínsecamente tanto nuestras habilidades duras y blandas, se gesta en nuestras vidas como una asincronía atemporal que da y quita constantemente. Habrán por lo demás, momentos buenos y amargos que nos acompañen en el proceso autodidacta y muchas veces será normal que busquemos entre lo amargo y lo dulce a referentes externos (fuentes) para entender aquello que las neuronas nos solicitan con cierta prioridad y desasosiego; quien sea autodidacta en su materia, entiende y acepta la dificultad del proceso frente al sistema educativo establecido, advirtiendo una cierta desconexión entre ambos sistemas de aprendizaje. 


En párrafos anteriores les hablo del sistema educativo establecido y con ello me refiero a la forma imperante de enseñar a niños y jóvenes tanto en términos teóricos como prácticos en instituciones de todo tipo bajo “el modelo” que cada gobierno considera mejor para si mismo. Por tanto, en lo que a mi vida respecta, haber incursionado en Asistencia Judicial por mera curiosidad, me supuso las mismas dificultades que el haber estudiado Diseño Gráfico, con la salvedad que la segunda carrera decidí finalizarla por gusto y meta personal, dado que muchos conocimientos adquiridos en esta materia de estudio, me han sido en extremo útiles y versátiles para la vida diaria.

Laboralmente me desempeñé en el comercio (atención al cliente) trabajando para tiendas locales como Minicentro, Compustore o Taboada, siempre con inclinación a lo tecnológico. También estuve algunos años en el rubro de las telecomunicaciones, pero el espíritu freelance en el área informática se ha mantenido a lo largo del tiempo en lo laboral, mucho más que desempeñarme profesionalmente como diseñador; la constante frente a todas estas áreas laborales, apunta a mi experiencia previa y práctica de aprendizaje, que me entregó ciertas herramientas básicas para enfrentar campos laborales diferentes y exigir derechos pero a la vez tener en claro mis deberes... cosa que a la juventud de hoy le falta aclarar en cierta medida.

Mi título de diseñador (a contrata) sólo lo ejercí por un período corto de tiempo (diagramación para el Diario Austral y servicios para un par de empresas pequeñas) ya que el Diseño Gráfico en la ciudad de Valdivia no se valora de la misma forma que en otras ciudades (por particulares y privados). Asimismo, la vida como diseñador freelance se torna bastante  dura e inviable a largo plazo y aquello genera situaciones y asperezas que le quitan la magia a lo que haces, por todo lo anterior, es que me considero un diseñador gráfico que emigró al Soporte Computacional (como pilar laboral) y la libertad de conceptualización, ejecución y autonomía. Preferí enfocarlos en mi propio flujo de trabajo y necesidades porque con la llegada de la IA al campo del Diseño digital (y muchos otros), variadas pericias de un Diseñador Gráfico están quedando obsoletas y suplantadas, ello significa en un lenguaje simple: "Te adaptas al rubro o la inteligencia artificial terminará trabajando por ti".


Importante mencionar a mi madre y a mi abuelo en estas líneas (valores maternos) ya que a este último y por muchos motivos deberé seguir recordando. Por ello, un pequeño homenaje digital para él, puesto que sus valores e ideales alcanzaron a muchos y a varios nos cambió la forma de ver la vida (de manera directa o indirecta). Es aquí en donde indico nuevamente la importancia de recordar nuestros orígenes, los actores que participaron en nuestras vidas y de vez en cuando con sencillez, bajar revoluciones, aceptar lo que fuimos, lo que somos y lo que quizás podríamos o no llegar a ser.

Todos debemos recordar nuestros orígenes y cuidar nuestras propias historias de vida, porque la sumatoria de cada experiencia individual rescatada, conforma por consecuencia aquel cumulo de eventos básicos que dan origen a una nación y sustentan su soberanía. Mi vida y la de ustedes jamás podrá ser plasmada con total exactitud y profundidad en un texto, mucho menos la historia de nuestro país, pero, depende de cada uno de nosotros que aquella oratoria y memoria colectiva, aunque imperfecta, siga en funcionamiento... transmitiendo datos.


Quiero finalizar indicándoles que nadie es perfecto y todos tenemos el "derecho sagrado" de cometer un error, aprender de este mismo y enmendarlo. Sin olvidar que nuestra libertad individual se extrapola a todo el medio que nos rodea y la soberanía intelectual (aprendizaje) siempre debe defenderse en mente, alma y corazón procurando hacerlo de manera responsable (nuestro deber). 

Si lo anterior lo aplicamos de manera correcta a nuestra sociedad (lo público), en efecto el bien común podría ser alcanzado, experimentarse directamente y materializarse. Porque un pueblo pensante, sano y libre, no se corrompe ni se vende frente a ofertas baratas dado que mayoritariamente sus bases sociales se componen de gente honesta, buena, cohesionada y colaborativa.

"Jamás olviden que al amar nuestras historias de vida, ese ejercicio nos lleva por consecuencia a amar nuestro país (lugares) y debemos ser conscientes que ningún gobierno corrupto o un partido político mediocre nos querrá unidos, pensantes, críticos y "amantes" de lo que nos pertenece: nuestra patria".

CHILE LIBRE Y SOBERANO
---Atte. René Núñez.---
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